31.1.10

SISTER'S SOUL



Quisiera que ella viese más allá. Quisiera que no viese ni lo absoluto. Que no se distraiga por lo insignificante. Que sienta los acordes envolviéndola y las letras hundiéndose en su pecho.

There are fake loves. There are fake lives.

No puedo evitar equivocarme –vos tampoco-, ni cantar fuera de tono o resbalar en las cuerdas –después nos reímos pero no es lindo, no-.

Quisiera, querida, que no te dejes destruir por eso.

Que grites antes de dormir, que rompas antes de irte. Que seas valiente como yo quise serlo y no pude. Porque lo dejé que me arrancara la vida y asi mi vida fue confeti, caramelos y harina de piñata. Que me pisotearan en el piso quitándome mis tesoros.

Deberías decirlo todo de una vez, cada vez, buscar las preguntas y no dudar en ser abrumadora.

Quiero que escuches, que lo saborees y te des cuenta, querida, que hay otras palabras y otros versos, otras personas que saben que decir cuando a vos se te acaban las palabras. Cuando yo ya no esté para decirte que…

Hay un mundo horrible allá afuera, mi querida, que no quisiera que veas ni vivas pero es imposible y no esta en mis manos. Vas a llorar y vas a suplicar. Te sentirás insignificante y absurda –a veces- y otras, creerás que tu perfecta figura se mueve segura entre las luces.

Vas a correr, vas a parar, vas a rodar y contemplar desde lo alto, vas a tener esos momentos que llamamos felices.

Hay un mundo afuera que espera ser tuyo. No importa cuanto duela, mi querida, así es mejor. Es lo único cierto. Ya no te puedo mentir ni contarte cuentos fantásticos para que duermas en paz, ya no puedo, mi querida, ya sos grande.



14.1.10

TOLERANCIA CERO


Luego de meses de una incipiente solteria, con una "relación de transición " –que le dicen- en el medio, ahora estoy convencida en un 98% que esto de las Relaciones Interpersonales con Tintes Románticos, son un SEÑOR quilombo. De por si pensé que luego de años fuera del mercado me oxidarían pero no no, ese no fue el problema. Soy yo y mi exclusivísima forma de ver las cosas, casas, quesos y gente.

Hasta hace unos meses no sabía lo que era una cita de verdad, con un perfecto desconocido. La tuve y no sabía que hacer. Miles de películas hollywoodenses (que se contradecían entre si, of course) pasaban por mi mente, consejos alguna vez escuchados de mis amigas… al final improvisé.

Resumiendo: llegué hasta una segunda cita y ahí me decidí a ser yo misma y bue… que podía pasar? Si, eso: goodbye my lover, goodbye my friend.

Lo bueno (seamos optimistas) es que aún después de tanto tiempo mantengo la magia (?) de echarlo todo a perder pero siempre fiel a mis principios. El mayor de todos es: no soy una persona de protocolos.

Odio el protocolo.

He tenido más de un interesante intercambio de opiniones con mi psicólogo (y una vez con una amiga que me trató de atorranta), sobre eso de las reglas y la espera y la histeria, básicamente.

No se no se no se.

Mi pretensión naif es que el hombre que esté conmigo tiene que ser más que sus prejuicios y su educación de cassette (oh, cassette! Qué vieja!) repitiendo las mismas estupideces a lo largo de los años. Además algo que aborrezco es la histeria –de ambos sexos-, esa actitud hipócrita y generalmente de reprimiditos perversos (y no confundirla con seducción, por favor)

Valga la aclaración, no juzgo a la gente que hace del protocolo su boya salvadora, para nada. Admiro a los que esperan 48 hs para llamar después de una cita, o que no tienen sexo de determinada forma hasta que no ven un anillo en el anular izquierdo. Good for you! Yo no puedo. No me da el CI. No puedo tener una conducta estándar con cada persona diferentísima que conozco cada vez.

Tanto optimismo también tiene que ver con que anduve viendo Whatever Works de Woody Allen, y algo de esa resolución en contra de lo programado y establecido, me resultó simpatiquísima (y también un poco de odio a la humanidad en las más idiota de sus formas). Fundamentalmente porque es asi, el amor tiene eso de whatever works. Supongo que en el último lugar donde deberíamos buscar protocolos es ahí, debe suceder, quién sabe cómo, de cualquier forma ¿durará?, de cualquier forma ¿me hará feliz o algo parecido?

Me he enamorado de las personas más dispares que puede haber, so what? Funcionó. Funcionaron. Hermosos recuerdos. Debería ser más simple, no andar buscando un conjunto de actitudes que nos aseguren que es LA persona, EL amor de tu vida, LA mejor elección que hiciste, EL mejor seguro para que no te rompan el corazón. Falacias.

Con una amiga encontramos una solución (momentánea, más sana y productiva), un sábado de pisco, helado y drogas apenas legales, viendo películas independientes y fotos de viejos amores: decidimos enamorarnos del arte. Ella del teatro, yo de la escritura y la fotografía. Y si bien nos buscamos amantes super exigentes que no nos dan una pisca de sexo, bue, al menos serán incondicionales, fieles y gloriosamente desprejuiciados, aún cuando busquemos otra vez el beso de una nueva víctima, en la penumbra de las veredas, deseando que sea el momento correcto porque este chico nos gusta mucho y… una nunca sabe, este puede ser… o no… o si, luego de mucho tiempo y después de todo, que lindas son esas sorpresas.




8.1.10

ALL BY MYSELF


I wanna be…

En total desacuerdo con la señorita Dion, que grita… cantaba no quiero estar sola, nunca más, diría que vivir sola ha sido una experiencia muy refrescante (y dale con refrescante, será el verano?? Todo me parece refrescante últimamente)

Anyway, vivir solo te da un mundo de posibilidades que no podías tener antes, a menos que mami y papi se fueran de vacaciones y uno se pone como Tom Cruise en Risky Business (medias incluidas), deja de ordenar el cuarto y escucha música al palo, que se jodan los vecinos.

He aquí algunas de las muchas razones por las cuales volver a la vida de co-habitante me resultaría dificilísima ya que como dicen, acostumbrarse a lo bueno es rápido y genial.

A saber:

1. Desayunar en ropa interior y/o cualquier otra vestimenta inapropiada. He tenido días de vivir solo en piyamas, cuando no en paños absolutamente menores.

2. Olvidarse la toalla no es un problema. Uno puede salir chorreando agua y buscarla tranquilamente en dondesea que se la olvidó. Ojo con las ventanas abiertas nomás.

3. Se come CUANDO, COMO y LO QUE le dé la gana. Puedo pasarme semanas a spaghettis y agua o hacerme unas super milanesas con cuatro guarniciones según mis regaladísimas ganas.

3.1 Eso incluye también que todos los horarios de comidas se alteran al gusto y/u hora de despertar (o a la hora en que la resaca deja de pegar, o encontramos una verdulería abierta) . Desayuno a las 14?? por qué no???

4. La vajilla puede estar en la pileta por días y no hay nadie que se escandalice por ello.

5. Se ordena sólo cuando vienen visitas. La limpieza es otra cosa por eso de los insectos oportunistas.

6. Uno puede emborracharse a cualquier hora y nadie se entera.

7. Si te pegó feo el analgésico podés simplemente dormirte en cualquier forma viendo Family Guy.

8. Tus gustos musicales no pueden ser criticados por nadie. Un día le podés pegar un Radiohead al palo y otro hacerte la mimosa con Elton John. Y los vecinos a pelarse.

9. El “quiero dormir cinco minutitos más” es exclusiva responsabilidad tuya.

9.1 Depilarte también.

10. El verbo acumular se transforma en un clásico aplicado a muchas cosas: ropa sucia, zapatos, libros, botellas vacías, etc.

11. Ves todo el porno que querés, tranquila. Incluso te podés dar el lujo de aburrirte con ello.

12. El SPM pasa sin pena ni gloria porque no hay nadie que se queje por tu cara de ort* ni por tus llantos inexplicables ni por esa compulsión por ver películas de Hugh Grant (y seguir llorando por supuesto)

13. Podés pasar días sin enterarte si afuera hay sol, llueve, invadieron los aliens o es una fecha patria.

14. Podés ensayar el pasito de Thriller.

15. Podés hablar con el wallpaper de Robert Downey Jr e imaginar que te contesta. Después reirte media hora (no sin un poco de preocupación) por tu estado mental.

Lo mejor: la tele, computadora, BAÑO son exclusivamente MIOS!

La lista podría continuar, ad infinitum. Luego de esta experiencia (que como contra tiene eso de pagar alquiler, impuestos, reputear contra los del Indec por lo caro que se puso el puré de tomate), donde la libertad se expresa casi ilimitada, cualquiero otra forma de vivir me parece inapropiada.

Con el tiempo cambiaré de opinión, seguramente, mientras tanto me siento como William Wallace y su grito emblemático de

FREEDOOOOOOOOOOOOOOOM!!!!!

wiiiiiiiiii



28.12.09

GOODIES


El muchachito me dijo que estaba decepcionado por la conducta de ella.

(Tuve que preguntar, estás enamorado?)

No.

(Entonces?? Pregunté de nuevo)

Suspiró y miró hacia donde mira la gente que busca razones.


Aprenderá.

Él la creyó una buena chica.

Las chicas buenas no existen.

Los que las buscan (incansablemente) se enamoran de una idea.

No de ellas. Ellas son hermosas (perfectas) ideas.

Asi tan perfectas solo tienen un destino, ellas: la de fallar.

Las ideas no. Acaso no sabe que son impalpables, infalibles, increíbles? Y también muy tristes.


La mujer era mayor y hablaba casi sin respirar. Me dijo, uno se enamora de su propia ilusión, de lo que uno cree que es el otro y no de lo que verdaderamente es… (lo leyó en un libro, aclaró, ella leía mucho).

Ella estaba sola hace muchos años, me dijo. No importa, sonrió, al menos me queda mi sentido del humor.

Quise abrazarla fuerte.




20.12.09

ROSARIO SIEMPRE ESTUVO CERCA


Viajé a Rosario hace un mes, aproximadamente.

Desde que abordé –sola- el colectivo me sentí como en un sueño, lleno de niebla, fuera de mí.

Llegué a destino a la hora estipulada, con una humedad palpable desde que puse mi primer pie en la ciudad. Sol, gente bulliciosa yendo por los andenes.

Tomé un taxi hasta el centro –mochilita, cámara al hombro-, buscando alojamiento, detalle importante pero que curiosamente, no me afectaba.

El centro, las peatonales, negocios, autos, como todas las ciudades en todo el mundo. Sin embargo era Rosario. ROSARIO, tan lejos. Me dejé maravillar. Por los edificios antiguos, sus decoraciones exquisitas, delicadas, las callecitas empinadas, los adoquines, tan europeos, ese olorcito a antiguo, a historia, historias...

Me acomodé en un hostel semiescondido en la avenida Pellegrini, me acomodaron en una cuarto con 6 camas, sola: me sentía invitada a cualquier casa. El baño enteramente para mi, para duchas gratificantes por el calor. Calor. Calor que no me permitió extrañar mi ciudad,

Conocí a mis anfitriones, los novios, la feliz pareja, mis amigos virtuales, aquellos que un día se cruzaron (vía comment) en mi blog (cuando este blog tenía comments) y ahora, años después, daban EL paso en su relación.

Por fin nos veíamos las caras sin una pantalla de por medio!

Almorzamos y me llevaron a ver el río: una inmensa lengua plateada, con barcos y camalotes, eteeeeerno. Y el puente Victoria, a lo lejos, imponente, haciéndose desear (dije alguna vez que me gustan los puentes?)

Mi visita era breve, quería verlo todo ya. O lo posible. Me quedé en el Monumento a la Bandera, me subí a lo más alto a ver Rosario en su esplendor y renegar con los chiquitos de colegio que molestaban en todos lados.

Me empeciné en sacar fotos como cualquier turista. Caminé por la peatonal, la calle Córdoba derecho hasta el Boulevar Oroño y su fama merecida.

Las últimas fuerzas de la noche las usé para comer unas ricas empanadas con aceitunas (aceitunas!), en compañía de gente adorable, llena de energía, preciosa por su calidez.

El día de la boda la humedad seguía persiguiéndonos, junto con nubes de tormenta. De nuevo, fotos, los novios, el SI, QUIERO, lagrimitas de madres, felicidad, la recepción con mariachis incluidos. Las copas en alto y sean felices!

El cielo negro y un arco iris me acompañaron un largo tramo en el viaje de vuelta. Agotada y feliz, colmada de sensaciones pensando que bueno es dejarse seducir por el río.


Gracias Victorio, gracias Ernesto por el hermoso viaje!





6.12.09

HORSES IN HER DRESS


La primera vez que me fui, llovía. Tu cara de malhumor por las gotas incesantes me dio un poco de gracia. Nunca me besaste al decirme chau y te dejé mirándome mientras me mojaba los pies con el césped alto.

La segunda vez fue en invierno, el horrible –y amoroso- monstruo helado. Me abrazó con un terciopelo oscuro que se adhería a mi cara, a mis manos, al paraguas inútil, siempre inútil. Había baldosas flojas por doquier y me enojaba tener que bailar sin ganas por las veredas. Era miércoles o jueves, tal vez de noche.

La tercera vez, verano, en una tormenta caprichosa que decidió azotarme, el viento aplastándome y mis hombros desnudos temblando. Vi borrachos y mariposas y una chica con caballos en su vestido me empujó al pasar hacia la puerta. Pensé: que ridículo vestido para un final así.



28.11.09

“QUÉ NOMBRE LE PONDRIAS A ESTO?”

Y una noche, oscura y doliente, cuando el silencio tiene garras que afila pacientemente, antes de saltar sobre tu espalda. En el aire, que no tiene dueños, hay teléfonos, letras, iniciales. Dedos que aletean rápidamente y risas onomatopéyicas inundando las pantallitas, pequeñas y brillantes, que saben todos nuestros secretos.



“Tenés miedo a ser feliz?”


“Pero estoy trabajando en eso, pero con vos cerca no se puede…”


“No se. Tengo miedo de no poder. Mucho.”


“No creo que haya sido por ser feliz sino por querer ser otra, por escapar de vos misma. Complicada, no. Hay que saber llevarte y…”


“Con qué fantaseas?”


“Nunca lo imaginé, ni por cerca. Hasta que comenzó a gustarme. Lo volverías a hacer?”


“La segunda vez. Fumamos. Ese día me ataste, te acordas?”


“Soñabas ser asi cuando eras chica?”


“Estoy seguro. Además sos rebonita, inteligente, divertida y muy piola. Todavía lloras por las noches?”


“Viste que si podemos pasar la noche juntos?”


“De eso si estoy segura. Al principio no queria, tenia miedo de fracasar como mis viejos. Ahora si quiero. Pienso y vivo para eso. Pero a veces pienso que puedo cagarla. Te divertiste?”


Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

(he sleeps)