Foto: http://overflowing.tumblr.com
29.12.11
THEN
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10.8.11
LAS MEDIAS
Las medias, negras, rotas en un punto que se escapó
Huyó
Tomó el salto de fe
No le importó el caos
La pierna desdicha, improlija
Las palabras calladas
O una vergüenza disimilada
Con tirones a la pollera corta
Afuera hay un muchacho que mira
A las estrellas
A la luna que sonríe
Incompleta, apenas comienza a hincharse
No inspira más que los suspiros
De un enamorado vehemente
Que busca a su julieta
Debajo de cada máscara
Detrás de las cortinas
Y nunca en su propio corazón
11.12.10
AFTER ALL...
No hubo un solo momento cuando estabamos juntos en el que pensé que podría acabarse. Viví en una irrealidad.
Una vez me tocaste la pierna enfrente de todo el mundo y las chispas en mis ojos fueron evidentes como siempre. Y asi delante de todo el mundo nos fuimos a besar y nunca pensé que podría acabarse, todo el éxtasis y cuánta dulzura de esos labios, siempre apurados, siempre, como una señal.
Me habías dicho que me querías, por primera vez y casi estallo, si fuera posible, de la felicidad, de la perfecta simetría entre lo que yo te quería y vos a mi, todo el mundo afuera sonaba tan estúpido. Esas dos palabritas flotarían hasta el fin de los tiempos y no es posible el fin, pensaba. Me dormí esa noche sonriendo porque no pensé, no podía imaginar que acabaría.
Y allí. El fin de todo. El fin de las cosquillas, de la foto furtiva a tu pecho desnudo, el fin de los abrazos de medianoche cuando sentía el vértigo apoderarse de mi. Me aferré a los brazos de mucha gente y me instalé en ellos siempre creyendo que nadie me arrancaría de ahí.
Nunca supe que esos momentos eran únicos, como copos de nieve, irrepetibles y perfectos y frágiles. Me desespera no haberlos saboreado por completo. Me callé tantas veces pensando que la próxima vez diría todo: como me gustaba la forma en la que me apretabas la mano, las peleas, como temblabas al estar dentro mío y simplemente como nos reíamos. Los espasmos de las carcajadas rebotando como locas por el cuerpo, las manos crispadas y las lágrimas en los ojos porque nos podíamos morir riendo en ese instante. Lo valía, como no?
Ahora son todos sueños. Brumosos. Desesperados. Vuelven en ráfagas para pegarme directo en el centro del pecho, a llenarme de preguntas, a odiarme. Eran únicos, eran todo lo que no volverán a ser, son recuerdos, volantazos, esquinas mal dobladas, pantallas escrutadoras, son miles de comas y sinónimos de melancolía.
Quisiera capturar un fénix y quemarlo porque sus cenizas darán una nueva criatura exacta a la anterior, y no volveré a extrañarlo ni a todos esos momentos, nunca nunca jamás.
22.10.10
CLOSEUPS
Los surcos de tus labios
tu suciedad
el terciopelo de tu pupilas castañas
corro sobre tu pecho
pisoteandote el alma
me agarras de los pies
y me hundo en tu ombligo.
Las hendiduras de tu espalda
adonde me arrojo
como en el campo con el sol en la cara, con el mundo detrás
las telarañas de tu piel,
cuando te besaba, saboreaba un cielo dulce
que era suave también
era eterno
ay, me apretabas
me agarrabas
y tu respiración se acababa
alli donde empezaba mi cuello
era un viento frío
que me estremecía.
Te miro y te creo
te dejo de imaginar
te recorro y me rio
te pliegas y sonríes.
Ahi nos comienza el mundo
mientras me paseo entre tus dedos
y me enriedo.
11.5.09
LET DOWN

Ella se veía, a través del vidrio, abrumada. Pesaba en su nuca una carga muerta, una levísima inclinación en su mirada, en su cabeza, en sus brazos y las manos, rojas del frío, abrazan la taza que humea.
Parece como si, en cualquier momento, se fuese a levantar, desesperada, salir corriendo a la calle, llorando, usando sus manos frías para calmar el estallido de su cara.
Suspira. Mira, husmeando el horizonte. Tiene el pecho inflado de aire que no se quiere ir. Es una hija del invierno, que le da excusas para esconderse detrás de bufandas y sobretodos, una armadura, sombreros hasta los ojos y guantes para sus manos.
Debe estar pensando en alguien que no llega. Que no va a llegar. Fue a calentarse, a resguardar su nariz del viento, a esperar una hora específica. No espera a nadie. Su cara es de resignación, de alguien que ya a escrito su final, que dijo palabras de despedida, que abrazó con fuerza para no olvidar el olor que despedía su piel, para recordarlo en todos los abrazos que vaya a dar de aquí en adelante, porque no serán de él.
Cuando veo que se le pierde la mirada en la muchedumbre ciega que pasa en las calles, sé que lo está recordando, en ese mismo instante seguramente imagina una preciosa fantasía, (hasta puedo ver que las comisuras le tiemblan en una pequeña sonrisa).
Se despierta, sacude la cabeza, se concentra en sus manos ahora tibias y la taza que ya no humea, en el bar ruidoso y la silla vacía delante suyo. Como dije, no espera a nadie. Levanta la mano, el mozo se acerca, le paga con el cambio justo y toma su bolso y su abrigo y sale. Quisiera correr, romper con un martillo esa realidad que le pesa, quiero despedazar, triturar los vidrios que le reflejan su figura solitaria, como una trampa, sola y sin salida. Luego mirarla a los ojos y verla ligera, una sonrisa y otro suspiro. Quiero seguirla por las calles frías de gente muerta hasta que me doy cuenta que la he perdido en ese cementerio palpitante.
3.10.08
HIPERESTESIA
22.1.08
REMIENDOS | Lluvia.Sueños.Pasado |
La mañana me ataca sin darme cuenta y tengo el blanco virginal de la hoja, esperándome, esperando el azul obsceno que la deshonre, al falo agudo metálico que la recorra.
Pienso en escribir sobre tantas cosas amontonadas en mi puño. Quise escribir sobre el perdón, sobre los límites del amor, sobre el sufrimiento de vernos heridos por aquellos que poseen no una, sino todas las llaves que necesitamos para sentirnos seguros.
Después pensé en escribir sobre las cuentas pendientes. Aquellas que nos persiguen por los años sin descanso hasta que finalmente dejamos de darles la espalda. Tenemos alguna vez que respirar hondo y cerrar esas rendijas que dejan pasar tanto frío.
Pero después leí lo escrito y me puse triste. El cielo gris es un telón fabuloso pero por qué esparcir mis esquirlas melancólicas? Mejor sería imaginar, historias de gente que miro en la calle y no tiene idea que quiero robarles su vida y hacerlas mías. Después deslizar trazos por la hoja dispuesta, trazos que hablen sobre madrugadas, cinturas húmedas y pequeños secretos susurrados en la oscuridad.
Sin embargo no puedo porque mi muñeca se queja y se detiene porque no he hecho más que desvariar en signos curvilíneos. Los parlantes ahogan las notas con deseos y dolores que me acompañaban hasta entonces. Y reviso mis listas y encuentro el canciones sucias y manoseadas que me ayudará a pensar en cosas irrelevantes. No más Air Supply, lo juré.
Me quiero reír. Quiero decir cosas que hagan reír a todos y solo recuerdo las cosquillas de mi mamá cuando estábamos juntas, nadie más era necesario y ella era lo único, lo único, y no era cierto.
Me resigno, me rindo. No puedo escribir sobre nada. Mis ideas están diluidas como la tinta que se escapó y me mancha la palma de la mano.
Las mujeres regirán el mundo cuando podamos hacer una sola cosa. Solo una. Y morir por ella.


